Hay cosas que
son más complicadas de lo que podemos llegar a imaginar.
Los sueños,
los planes y todo lo que deseamos hacer al lado de una persona, puede que un día
ya no tenga sentido. El tiempo pasa y con él todo cambia. Lo que pareció ser un
para siempre se queda en un hasta siempre.
Es algo
natural. Las cosas llegan y como llegan se van. Igual que un castillo de
naipes que se derrumba con un simple soplido.
Etapas, cuantas
veces he hablado de etapas. Las páginas quedan llenas de recuerdos imborrables, pero hay que saber
dejarlas a un lado. Leídas y releídas. Pasarlas, y no volver a leer aquellas
primeras líneas de esa historia que ya llegó a su fin.
Compra otra
libreta. Todas esas páginas en blanco están ahí para llenarlas de nuevo. Los
sueños y los planes que hiciste pueden llegar en otro momento, quién sabe. Empeño,
ilusión, ganas. No tienen porque haberse perdido. Vuelve a empezar, nunca
estuviste solo y nunca lo estarás.
Aquí estoy yo.
