Es inevitable escucharla y no acordarme de tí.
El sábado todo el mundo recordó buenos momentos a tu lado. Todos nos emocionamos escuchando las palabras del protagonista del día, tu hijo. No pudiste estar en un día tan especial como lo fue ese, pero tanto yo como todos los demás pudimos sentirte muy cerca.
La verdad es que no podría haber acabado mejor esa noche tan mágica. Recordando con cada foto y con cada palabra.
Me acuerdo de tu bigote tan bien perfilado, de tus paredes marrones, de tu voz diciendo: ¿es "poete" o "aineta"? y de las risas que me echaba cuando lo decías. Me acuerdo como si fuese ahora de ese puto año que jodió nuestras vidas. De los dibujos que te hacía para arrancarte una sonrisa en los momentos más tristes. Pero me quedo con los veranos en la playa. Con esos viajes en el toledo blanco escuchando Nino Bravo y tu "no sentido del ridículo" para salir con bermudas y calcetines altos.
Sí, me acuerdo de muchas cosas y todas ellas imborrables. Todo el sufrimiento aquí está de más. Fuiste fuerte, muy fuerte y nos demostraste a todos lo que es luchar. Tu valentía y fortaleza fue admirable.
Te echamos de menos.
"Lo que nos es querido siempre queda atrás".
17 de septiembre de 2013. P
No hay comentarios:
Publicar un comentario