Cuando te escucho entrar, tiemblo. De amor.
Quiero decirte despacio que me encanta que hayas entrado aquí.
Que hayas llegado al límite y que lo hayas (des)ordenado todo.
Desordenando mi pelo, (des)ordenaste también mi vida. Ahora no se donde guardé los sentimientos oscuros. Supiste romper las fronteras como nadie y todavía no se como lo conseguiste. Lo cierto es que sí. Esa capacidad para desnudar los sentimientos...
Única, como las manchas de tus ojos, como tu locura.
Y es que todos necesitamos a alguien que (des)ordene nuestra vida y venga dejando las puertas de par en par para que pueda entrar el sol. Que nos haga sacar los bueno y olvidar donde guardamos lo malo. Que nos desordene por fuera y nos ordene por dentro.
Mi mundo es mejor desde que tú lo (DES)ORDENASTE.
viernes, 18 de marzo de 2016
viernes, 11 de marzo de 2016
Hoy
Ese tren que se quedó en el camino
y no llegó a su destino.
"En casa te esperan,
la comida está en la mesa"
"Esa, esa es la canción que estoy
deseando bailar contigo"
"Hoy salgo antes del trabajo,
yo recojo a los niños"
"Hoy tengo tiempo para ti,
hoy es nuestro día"
Hoy te echan de menos.
Hoy y siempre.
Hoy la herida escuece más de la cuenta.
Como la cuenta atrás,
esa que ahora es perenne.
Él, ella, ellos, tantos.
A los que fueron esperados
y no llegaron.
- El destino está en el camino - 11M
Ardo
Ardo,
sin querer, ardo.
Mi mente vuela
y se queja de la altura,
una altura de vértigo,
ese que sentí contigo.
Juntos ardíamos y lo sigo sintiendo.
Muy cerca, tanto que quema,
tanto que arde.
Hasta las palabras,
esas que se agarran a mis cuerdas vocales,
sin miedos, sin prisas, con males.
Ahora sangro,
como mi pluma sobre el papel,
como tus labios de miel.
Vivo, y lo hago sin ti,
sin tu vértigo,
sin tu ardor,
y sin tu miel.
sin querer, ardo.
Mi mente vuela
y se queja de la altura,
una altura de vértigo,
ese que sentí contigo.
Juntos ardíamos y lo sigo sintiendo.
Muy cerca, tanto que quema,
tanto que arde.
Hasta las palabras,
esas que se agarran a mis cuerdas vocales,
sin miedos, sin prisas, con males.
Ahora sangro,
como mi pluma sobre el papel,
como tus labios de miel.
Vivo, y lo hago sin ti,
sin tu vértigo,
sin tu ardor,
y sin tu miel.
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