Nervios. Al principio, entre medias y al final. Siempre están ahí haciendo que desconfíes y poniéndote las cosas un poco más difíciles. Nunca viene mal un poco de presión. A veces esos nervios hacen que tu cuerpo entre en un estado de euforia y te sientes "enchufado". Por otro lado, muchas otras veces, te traicionan y te dejan tirado.
Estar nervioso no es nada malo. Puedes conseguir hacer cosas grandes a pesar de estarlo. Retos que imaginas lejanos de conseguir y limitaciones que te hacen pensar que aún están más lejanos.
Y al abrir los ojos todo ha pasado. Esos nervios quedan atrás. Es hora de respirar; lo has conseguido. Bonita historia, bonita aventura y muchos recuerdos. Un gran esfuerzo que ha merecido la pena.
Sentimientos en cada uno de los poros de tu piel. Lágrimas, como no. Abrazos, sonrisas, emoción. Dejamos a un lado las tensiones y nos quedamos con lo que realmente llena a las personas.
Ha sido increíble; gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario