Los umbrales del dolor son muy variados. Hay
personas capaces de soportar el dolor más insoportable y otras que apenas
pueden aguantarlo. Yo me refiero al dolor de corazón. Ese que toca cada uno de
los sentimientos y te mata poco a poco a pesar de no ser un caso clínico. El
peor de los dolores.
Nunca sabes lo que te va a suceder en la vida.
Es tan impredecible que a veces sentimos miedo. De repente dejas de ser padre,
madre, hijo, hermana, abuelo y también persona. Te conviertes en dolor, y es tan
fuerte que puedes traspasarlo al resto de personas.
Nunca podrás imaginarte hasta donde puedes
llegar, hasta donde puedes soportar. Te harás fuerte con el tiempo a pesar de
haber sobrepasado el umbral máximo.
Esta vida siempre será injusta. Tiempo para
creerlo, tiempo para saber que alguien ya no está y tiempo para despedirnos de
ese daño. Hay veces que queda perenne. Hay heridas que nunca cicatrizan. Pero la
vida sigue, y a la vuelta de la esquina nos esperan épocas difíciles.
Sin creerme toda esta locura que nos ha
traído la vida… Va por ti. Por tu eterna sonrisa.
Hasta siempre.
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