jueves, 21 de junio de 2018

Sálvese quien pueda

Hay personas en peligro de extinción...

Las hay con escudo. Estas no dejan que nadie entre y si entran posiblemente no puedan salir. Atrapan. 
A estas las llamo personas caparazón.

Hay otras que abren su pecho en canal y sienten a su manera, sin miedos, con decisión. Afrontan los golpes y se reponen fácilmente. Estas son las gladiadoras.

Las que no están seguras de nada, titubean, piensan, piensan, piensan, piensan... y no actúan. Se dejan tantas cosas en el tintero que al final acaba derramándose encima del papel. 
La indecisas, las "sí y no" al mismo tiempo.

Sin ataduras, de pistilo en pistilo, con las decisiones desordenadas y los sentimientos escondidos en la epidermis. Estas son las almas libres.

Las que no saben querer a medias, ni solo un poco. Se entregan y son pacientes. He aquí las personas paracaídas; las que a veces se olvidan de abrirlo.

Las que se dejan llevar pero por las manos de otrxs. Sienten a medias siguiendo mapas, se ponen muros, se hacen pequeñas. A esas las llamo las personas marioneta. 

En la parte opuesta están las que se lanzan donde sea y sin mirar la altura. ¿Inconscientes? tal vez sí, tal vez no... No les importan los rasguños. Las personas incendio.

¿Cuántas más? infinitas con nombre y apellidos, en distintos puntos del planeta tierra, pero todas y cada una de ellas siguiendo los latidos de la piel, los que nos mueven por dentro y nos encienden el sentir.

Ahora diría que todos estamos en peligro de extinción...


Y tú ¿qué tipo de persona eres?

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