martes, 26 de mayo de 2015

"En los vértices del tiempo anidan los sentimientos"

Miro hacia atrás y se me ponen los ojos vidriosos. Todas las imágenes que me vienen son preciosas y sigo recordando tu voz. No parece pasar el tiempo. No parece que haya sucedido nada, pero sí.

Echo de menos poder completar mis días con tus visitas. Esas visitas que completaban algo más; mi alma, tu alma. Ese tipo de felicidad solo me lo dabas tú y ahora mi felicidad es otra. Una bonita felicidad pero a la que le falta una pieza, tú.

Piso poco esa calle. Cuando paso por allí mi alma se mete dentro de esas cuatro paredes mientras mi cabeza sigue caminando hacia mi destino, que no volverá a ser ese. Un lugar en el que me dejé los cuatro sentidos hasta el último minuto y en el que fui feliz junto a ti. 

Lo echo tanto de menos. 
Te echo tanto de menos. 
Pero se que me sigues completando allá donde estés. 

Gracias por tanto.



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Intocables

En veinte minutos se lo sacó todo de la chistera. No sacaba ni palomas, ni conejos blancos, sacaba sentimientos. Sentimientos de amistad, de amor, de cariño, sentimientos sinceros. Podía llegar a cualquier persona con tres líneas de palabras, enganchadas una a una con hilo de pescar. Ese hilo transparente que hace que las palabras no se caigan de los renglones. Y que más da si son palabras o trazos, si los dos nos hacen sentir bien. 

Llegan momentos en los que tu chistera necesita canciones tristes y párrafos bonitos para sacar sentimientos. Los corchos llenos de fotos, preferiblemente en tonos blancos y negros y sepia, te hacen sacar cosas realmente bonitas sin que seas consciente.
Te puedes encalar durante minutos viendo esa foto que se hizo por casualidad a saber cuando. Una de esas casualidades que dejó en el mundo una imagen preciosa de la mujer que te dio la vida. Si miras sus ojos y su sonrisa, las lágrimas de emoción van deslizándose sobre tus mejillas y hasta los cristales de tus gafas se empañan. Y al final te quedas con esa. Esa que te hace sentir a cualquier momento. 
Al lado está aquella foto restaurada por unas manos fabulosas y que también es una de las "intocables". Los ojos con los que un día miró y con los que ahora miro yo. Esos preciosos ojos verdes que brillan allá donde esté. Fotos que muestran lo bonita que es la juventud y que demuestran que nunca es eterna. 

Llega la navidad y las fotos son los recuerdos materiales que nos quedan. De los que están y de los que se marcharon. Recuerdos eternos que siempre van a ser "intocables". Recuerdos que están muy bien guardados donde nadie los puede ver.



Dibujo sin terminar



domingo, 12 de octubre de 2014

Siempre existen las segundas

Y llega un momento en el que todo se olvida...

Solamente le das paso a lo bueno. Las fotos te hacen ver que hubo muchas más cosas bonitas que malas y eso te hace buscar otra oportunidad. Siempre pensé que todo el mundo se merece una segunda. Habrá más de una a nuestras espaldas y mal aprovechada, pero esos recuerdos me siguen conmoviendo por dentro. Esas imágenes lo reflejan todo. Reflejan todo lo que podría ser y ahora no es. Nadie es de piedra.
El tiempo pasa y las cosas cambian. Algo se mueve por dentro al pensar en todo aquello y la verdad es que nunca quise dejarlo pasar. Lo cierto es que aunque nos empeñemos en dejarlo pasar, si algo nos mueve por dentro, no podemos ignorarlo.

Dejé pasar el tiempo, pero necesité pararlo por un momento para darme cuenta. Se paró, y a los dos segundos se reanudó pasando a ser algo mejor.



miércoles, 28 de mayo de 2014

La preguntita

Qué duros eran aquellos domingos. Maleta, despedida y coche. Llegar y colocarlo todo. Uno tras otro. Cuanto cuesta adaptarse y cuanto cuesta "desadaptarse".

Y en un chasquido, dos años fuera. Una buena decisión esfumada y muchas más decisiones que tomar esperando muy cerquita. Otra vez con la dichosa preguntita. Si es que todo pasa muy rápido, aunque lo veamos a años luz...
Recogerlo todo, despedirte, llorar, seguir recogiendo, volver a llorar. Todo irá quedando a lo lejos. Las noches en vela durmiendo en el sofá y todo aquello que has conseguido en este tiempo. Así es como se aprende, como se valora el esfuerzo de tu familia. De esta forma se sabe quienes son los que están ahí de verdad, y yo ya me di cuenta hace tiempo. No tengo ninguna duda, ellos son a los que doy mil gracias. Por las palabras, por el apoyo y por todo.

Aguantar mirando todas esas pequeñas luces. Miles de luces que parecen minúsculas. Ver como se apagan las farolas del parque, una a una. Seguir viendo el parpadeo de esa que está estropeada desde hace ya tiempo. El sonido del tren a las tantas y a las pocas. Ese sonido al que no pensaba acostumbrarme nunca y que ya ni escucho. Muchas mañanas, muchas tardes, muchas noches, y todo aquí, conmigo misma. Ha sido genial.

Una vez más, desde el pisito enfrente de las vías.




martes, 20 de mayo de 2014

Latido a latido.

Hay cosas hermosas. El tener pasión por algo es una de esas cosas. Quién me iba a decir a mi que podría sentir esto por estos colores. Que iba a llorar viéndoles llegar lejos. Que iba a emocionarme de esta forma, que iba a dar saltos y a gritar como una loca celebrando cada gol. Nunca imaginé disfrutar tanto.

Y aquí entras tú. El que de una forma u otra consiguió transmitirme todo esto. Lo curioso es que nunca me dijiste: "tienes que ser del atleti". Yo solita me encargué de serlo y de llevar todo eso que tú llevabas dentro.
Que duros aquellos años en los que solamente vieron batallas perdidas y que bonito es ver todo lo que estamos viendo ahora. En los momentos grandes pienso: "Como me gustaría que estuviese aquí para ver todo esto". Me encantaría. Me imagino abrazándonos en cada gol, llorando de alegría y gritándole a los cojines para no aterrorizar a los vecinos. Sería algo precioso. 

Es algo simple que nos hace felices. Que me hace feliz y que te hacía feliz. Una de cal y dos de arena. Sufriendo, pero siempre delante del televisor. Llorando de impotencia o bien de felicidad. Noventa minutos para acabar con las diez uñas de las manos. Algo sin explicación. Ningún spot publicitario es capaz de explicar con palabras lo que se siente. Yo creo que nadie es capaz. Todo lo que diga serán pequeños matices de este sentimiento, pero nunca podré expresarlo mejor que con lágrimas. Algo tan grande y tan fuerte como el acero. Que se lleva dentro, muy adentro desde que naces. 

Todo esto te lo dedico a tí. Cada gol, cada victoria, cada título y cada lágrima. Porque sin saber la razón, todo esto te lo debo a tí. Yo me encargaré de celebrarlo como si fuésemos dos y de llevarlo conmigo toda la vida. Gracias por haberme transmitido tanto.

LA HISTORIA SE ESCRIBE LATIDO A LATIDO.

A mi estrellita.

martes, 29 de abril de 2014

Umbral

Los umbrales del dolor son muy variados. Hay personas capaces de soportar el dolor más insoportable y otras que apenas pueden aguantarlo. Yo me refiero al dolor de corazón. Ese que toca cada uno de los sentimientos y te mata poco a poco a pesar de no ser un caso clínico. El peor de los dolores.
Nunca sabes lo que te va a suceder en la vida. Es tan impredecible que a veces sentimos miedo. De repente dejas de ser padre, madre, hijo, hermana, abuelo y también persona. Te conviertes en dolor, y es tan fuerte que puedes traspasarlo al resto de personas.

Nunca podrás imaginarte hasta donde puedes llegar, hasta donde puedes soportar. Te harás fuerte con el tiempo a pesar de haber sobrepasado el umbral máximo.
Esta vida siempre será injusta. Tiempo para creerlo, tiempo para saber que alguien ya no está y tiempo para despedirnos de ese daño. Hay veces que queda perenne. Hay heridas que nunca cicatrizan. Pero la vida sigue, y a la vuelta de la esquina nos esperan épocas difíciles.

Sin creerme toda esta locura que nos ha traído la vida… Va por ti. Por tu eterna sonrisa.


Hasta siempre.


domingo, 30 de marzo de 2014

Universal

Es tan sencillo como saber que te mueres cada vez que te mira. No existen los segundos vacíos ni la mente en blanco. Siempre hay un mínimo detalle que te hace recordar, que te viene flotando y te arranca una sonrisa.

Aprender a volar a medias. Apoyada en su cuerpo. Aprender a decidir, hacer planes mirando más allá de tus intereses. Aprender a complementarte. Nada te hará sentir mejor que el idioma de su piel. Sentimientos inexplicables, esos que de vez en cuando, muy de vez en cuando, te cortan la respiración. Los suspiros nunca fueron tan profundos en el mundo del suspiro. Las miradas nunca fueron descifradas de esta forma. El color del iris de los ojos nunca permitió ver tan adentro. Imaginarlo es bonito, pero sentirlo puede llegar a ser maravilloso.


La perfección sí que existe y es cuando te sientes perfecta.